Cómo saber si un pescado o marisco está fresco

Conocer los criterios para identificar la frescura de pescados y mariscos nos ayuda a comprar con más criterio y a valorar mejor la calidad de los productos de la pesca artesanal gallega.

La frescura es uno de los principales atributos de calidad de los productos del mar. No solo influye en el sabor, la textura y el valor gastronómico, sino también en su conservación y seguridad alimentaria. Aunque los controles realizados a lo largo de la cadena de comercialización ofrecen todas las garantías al consumidor, existen algunas señales sencillas que nos permiten evaluar visualmente el estado de frescura de un pescado, cefalópodo, molusco o crustáceo.

Pescados: los ojos nunca engañan

En el caso de los pescados, la frescura puede apreciarse observando diferentes partes del cuerpo. Los ojos son uno de los indicadores más fiables: en un ejemplar fresco aparecen brillantes, transparentes y ligeramente salientes. Por el contrario, cuando el pescado pierde frescura, los ojos se hunden, adquieren un aspecto apagado y la córnea se vuelve opaca.

La piel también proporciona información valiosa. Los pescados recién capturados presentan colores vivos y brillantes, con una pigmentación bien definida. A medida que pasa el tiempo, los tonos van perdiendo intensidad y el aspecto general resulta más apagado.

Otro aspecto importante es la consistencia de la carne. Un pescado fresco mantiene una textura firme y elástica; la rigidez del cuerpo es señal de frescura. Si la carne está blanda o flácida, es una señal de pérdida de frescura.

Las branquias son otro excelente indicador. Deben presentar un color rojo vivo o rosado intenso y estar libres de mucosidades anormales. Además, su olor debe recordar al mar, a las algas o al yodo, nunca resultar agrio, rancio o desagradable.

Cefalópodos: brillo, firmeza y olor suave

Calamares, pulpos o sepias también ofrecen señales muy claras sobre su estado de conservación.

En un cefalópodo fresco, la piel conserva su brillo natural y los colores característicos de la especie. Con el paso del tiempo, la superficie se va arrugando, pierde brillo y aparecen tonalidades rosadas o violáceas poco definidas.

La carne debe ser densa y elástica. Conviene observar la unión entre la cabeza y los tentáculos, que en un ejemplar fresco permanece firme y resistente.

El olor es otro elemento fundamental: debe ser agradable y suave. Cualquier olor intenso o desagradable indica deterioro.

Moluscos bivalvos: siempre vivos

En el caso de las almejas, navajas, berberechos o vieiras frescas, existe una regla básica: deben estar vivos en el momento de la compra.

Las valvas deben permanecer cerradas o reaccionar rápidamente al más mínimo estímulo, cerrándose de inmediato. Si permanecen abiertas y no reaccionan, no deben consumirse.

También es importante comprobar que las conchas ofrecen resistencia a la apertura y que en su interior existe líquido abundante y transparente. La carne debe ser consistente y ocupar buena parte de la concha. Por el contrario, un líquido escaso y turbio es síntoma de pérdida de calidad.

El olor, como ocurre con el resto de los productos del mar, debe recordar al mar y resultar agradable.

Crustáceos: observar las uniones y la firmeza

En los crustáceos de cuerpo redondo, como la centolla o la nécora, un caparazón brillante y una unión firme entre el cuerpo y el abdomen son señales de frescura. La carne debe ser firme, elástica y presentar un color atractivo.

En los crustáceos de cuerpo alargado, como el camarón o la cigala, conviene fijarse especialmente en la unión entre la cabeza y el abdomen. En un ejemplar fresco no aparecen manchas negras ni signos de oscurecimiento. Además, ambas partes ofrecen resistencia a la separación.

La carne debe mantener una textura firme y un color blanco o rosado característico. Un olor intenso parecido al amoníaco o la aparición de tonalidades verdosas y negruzcas son señales inequívocas de deterioro.

La mejor garantía: la trazabilidad

Aunque estos criterios permiten identificar visualmente la frescura, la mejor garantía sigue siendo adquirir los productos en establecimientos de confianza, correctamente etiquetados y con información sobre su origen y trazabilidad.

Como saber se un peixe ou marisco está fresco?

Coñecer os criterios de identificación de frescura de peixes e mariscos axúdanos a mercar con máis criterio e a valorar mellor a calidade dos produtos da pesca artesanal galega.

A frescura é un dos principais atributos de calidade dos produtos do mar. Non só inflúe no sabor, na textura e no valor gastronómico, senón tamén na súa conservación e seguridade alimentaria. Aínda que os controis realizados ao longo da cadea de comercialización ofrecen todas as garantías ao consumidor, existen algúns sinais sinxelos que nos permiten avaliar visualmente o estado de frescura dun peixe, cefalópodo, molusco ou crustáceo.

Peixes: os ollos nunca enganan

No caso dos peixes, a frescura pode apreciarse observando diferentes partes do corpo. Os ollos son un dos indicadores máis fiables: nun exemplar fresco aparecen brillantes, transparentes e lixeiramente saíntes. Pola contra, cando o peixe perde frescura, os ollos afúndense, adquiren un aspecto apagado e a córnea vólvese opaca.

A pel tamén proporciona información valiosa. Os peixes recentemente capturados presentan cores vivas e brillantes, con pigmentación ben definida. A medida que pasa o tempo, os tons van perdendo intensidade e o aspecto xeral resulta máis apagado.

Outro aspecto importante é a consistencia da carne. Un peixe fresco mantén unha textura firme e elástica; a rixidez do corpo é sinal de frescura. Se a carne está branda ou flácida, é un sinal de perda de frescura.

As galadas son outro excelente indicador. Deben presentar unha cor vermella viva ou rosada intensa e estar libres de mucosidades anormais. Ademais, o seu cheiro debe lembrar ao mar, ás algas ou ao iodo, que non resulte agre, rancio ou desagradable.

Cefalópodos: brillo, firmeza e cheiro suave

Luras, polbos ou chocos tamén ofrecen sinais moi claros sobre o seu estado de conservación.

Nun cefalópodo fresco, a pel conserva o seu brillo natural e as cores características da especie. Co paso do tempo, a superficie vai engurrándose, perde brillo e aparecen tonalidades rosadas ou violáceas pouco definidas.

A carne debe ser densa e elástica. Convén observar a unión entre a cabeza e os tentáculos, que nun exemplar fresco permanece firme e resistente.

O cheiro é outro elemento fundamental: debe ser agradable e suave. Calquera olor intenso ou desagradable indica deterioro.

Moluscos bivalvos: sempre vivos

No caso das ameixas, navallas, berberechos ou vieiras frescas, existe unha regra básica: deben estar vivos no momento da compra.

As valvas deben permanecer pechadas ou reaccionar rapidamente ao máis mínimo estímulo, pechándose de inmediato. Se permanecen abertas e non reaccionan, non deben consumirse.

Tamén é importante comprobar que as cunchas ofrecen resistencia á apertura e que no seu interior existe líquido abundante e transparente. A carne debe ser consistente e ocupar boa parte da cuncha. Pola contra, un líquido escaso e turbio é síntoma de perda de calidade.

O cheiro, como ocorre co resto dos produtos do mar, debe lembrar ao mar e resultar agradable.

Crustáceos: observar as unións e a firmeza

Nos crustáceos de corpo redondo, como a centola ou a nécora, un caparazón brillante e unha unión firme entre «a cabeza» e o abdome son sinais de frescura. A carne debe resultar firme, elástica e presentar unha cor atractiva.

Nos crustáceos de corpo alongado, como o camarón ou a cigala, convén fixarse especialmente na unión entre a cabeza e o abdome. Nun exemplar fresco non aparecen manchas negras nin sinais de escurecemento. Ademais, ambas partes ofrecen resistencia á separación.

A carne debe manter unha textura firme e unha cor branca ou rosada característica. Un cheiro intenso semellante ao amoníaco ou a aparición de tons verdosos e negruzcos son sinais inequívocos de deterioración.

A mellor garantía: a trazabilidade

Aínda que estes criterios permiten identificar visualmente a frescura, a mellor garantía segue sendo adquirir os produtos en establecementos de confianza, correctamente etiquetados e con información sobre a súa orixe e trazabilidade.

Artículo del mes: Sargos y especies afines en Galicia

En esta edición del boletín contamos con la colaboración de Rafael Bañón, doctor en Biología e investigador del Instituto Español de Oceanografía de Vigo, que explica cómo identificar los sargos y otras especies afines presentes en las costas gallegas.

El artículo repasa las principales características de la familia de los espáridos, un grupo de peces de gran interés comercial y gastronómico, y explica las diferencias morfológicas que permiten distinguir especies como el sargo común, el sargo picudo, el sargo breado, la mojarra, el besugo, la breca, la dorada, el pargo o la chopa.

Un contenido divulgativo y riguroso para conocer mejor la diversidad de especies que forman parte de nuestra actividad pesquera y del patrimonio marino gallego.

Puedes leer el artículo aquí.

Curso de reconocimiento de especies de interés comercial

En el mes de enero, desde pescadeRías de onde se non?, organizamos en la lonja de Baiona un curso de reconocimiento de especies de interés comercial impartido por Rafael Bañón, biólogo especializado en taxonomía de peces.

La jornada estuvo orientada a reforzar el conocimiento y la correcta identificación de especies con morfología similar, un aspecto clave para su adecuada clasificación, comercialización y puesta en valor.

En el curso participó personal de las lonjas de la Cofradía de Pescadores de Vigo, de la Cofradía de A Guarda y de la Cofradía de Baiona, en un espacio de aprendizaje compartido y de intercambio de experiencias en torno a las especies que llegan a diario a las lonjas.

Formación en diferenciación de especies marinas de interés comercial


La marca pescadeRías de onde se non? pone en marcha un programa de sesiones formativas dirigidas al personal de lonjas, centrado en el reconocimiento y diferenciación de especies marinas de interés comercial en Galicia.

Las acciones, de cuatro horas de duración, se repetirán en distintas localidades para facilitar la asistencia del personal de las lonjas certificadas por la marca. El contenido incluye una introducción a las principales características de los pescados y a los elementos anatómicos clave para su identificación.

Además, se impartirá un módulo específico sobre parásitos en pescado, con especial atención al Anisakis, un aspecto indispensable para la seguridad alimentaria.

El primer curso tendrá lugar en la Lonja de Fisterra el 28 de octubre, en horario de 09:00 a 13:00, y está destinado al personal de las lonjas de Muros, Lira, Corcubión, Fisterra y Malpica.


📞 Información e inscripciones: 678 79 60 10
📧 Correo: ardora@ardoraformacion.com

Formación en diferenciación de especies mariñas de interese comercial

A marca pescadeRías de onde se non? pon en marcha un programa de sesións formativas dirixidas ao persoal de lonxas, centrado no recoñecemento e diferenciación de especies mariñas de interese comercial en Galicia.

As accións, de catro horas de duración, repetiranse en distintas localidades para facilitar a asistencia do persoal das lonxas certificadas pola marca. O contido inclúe unha introdución ás principais características dos peixes e aos elementos anatómicos clave para a súa identificación. Ademais, impartirase un módulo específico sobre parasitos en peixe, con especial atención ao Anisakis, un aspecto indispensable para a seguridade alimentaria.

O primeiro curso terá lugar na Lonxa de Fisterra o 28 de outubro, en horario de 09:00 a 13:00, e está destinado ao persoal das lonxas de Muros, Lira, Corcubión, Fisterra e Malpica.

📞 Información e inscricións: 678 79 60 10
📧 Correo: ardora@ardoraformacion.com