Incorporamos á Tripulación pescadeRías a Susana Darriba, xefa da Unidade de Patoloxía do INTECMAR.
Visitámola no seu centro de traballo para coñecer de primeira man o labor que desenvolven na investigación das patoloxías que afectan aos moluscos, clave para vixiar e garantir a saúde dos bancos marisqueiros de Galicia.
Susana cóntanos como é o día a día do seu equipo, como analizan as mostras e cales son as principais enfermidades que poden afectar aos moluscos dos nosos bancos marisqueiros. Un labor científico esencial que moitas veces queda fóra do foco, e que resulta fundamental para o futuro do sector.
A pescada (Merluccius merluccius) é unha das especies máis representativas da gastronomía galega e especie protagonista do mes. Trátase dun peixe de corpo alongado, que pode acadar habitualmente entre 40 e 70 centímetros, cun tamaño mínimo de captura establecido en 27 centímetros.
Vive preto do fondo mariño, entre os 30 e os 500 metros de profundidade, e a frota artesanal galega captúraa con artes de anzol e enmalle.
Destaca polo seu alto contido en proteínas e omega-3, cunha porcentaxe de graxa inferior ao 3%. A súa carne branca e delicada admite múltiples preparacións, desde caldeiradas ata forno ou salsa verde.
A Consellería do Mar convoca os exames ordinarios teórico-prácticos de carácter libre para a obtención das titulacións de mariñeiro/a pescador/a, patrón/patroa local de pesca e patrón/patroa costeiro/a polivalente na Comunidade Autónoma de Galicia.
O prazo de matrícula estará aberto ata o 27 de marzo de 2026. As probas celebraranse entre o 22 e o 30 de abril de 2026 nos centros oficiais de ensino pesqueiro: o Instituto Politécnico Marítimo-Pesqueiro do Atlántico de Vigo, a Escola Oficial Náutico-Pesqueira de Ferrol e a Escola Oficial Náutico-Pesqueira de Ribeira.
Actualmente está certificada como distribuidor, empresa de transformación e depuradora, co alcance de bivalvos, cefalópodos, crustáceos, equinodermos e peixe. O seu produto estrela é a vieira galega procedente da pesca artesanal, selectiva e sostible, con garantía de condicións sanitarias óptimas e de control.
Ademais da vieira, a empresa comercializa polbo, a navalla e a volandeira das rías galegas, referentes da súa aposta polo produto local certificado.
O Centro Oceanográfico da Coruña (IEO-CSIC) e o Instituto de Ciencias do Mar (ICM-CSIC) presentan un novo estudo sobre a identificación das principais zonas de desova da pescada europea no Atlántico ibérico. O traballo foi realizado por Cristina García-Fernández, Jaime Otero Villar e María de la Paz Sampedro Pastor, do IEO-CSIC, xunto con Maria Grazia Pennino, do ICM-CSIC.
A investigación combina datos de venda de ovas, información xeolocalizada da frota e variables ambientais para reconstruír os patróns de posta entre 2009 e 2022, achegando información clave para reforzar a xestión sostible desta especie estratéxica.
O cociñeiro Xoanqui Ameixeiras presenta unha nova proposta gastronómica con abadexo, salsa de tomates asados e repolo como protagonistas.
Trátase dunha combinación que une peixe branco e verdura de tempada, cun resultado equilibrado e de elevado valor nutricional.
A receita ofrece dúas alternativas de preparación: sacos de repolo recheos de lombo de abadexo e cubertos coa salsa, ou o peixe ao forno con base de cebola fritida e acompañado dun salteado de repolo e cenoria. Pode elaborarse tamén con outros peixes brancos dispoñibles no mercado, adaptando os tempos de cocción ao tamaño das pezas.
Los productos del mar son saludables, sabrosos y forman parte de nuestra identidad gastronómica, pero también están incluidos entre los alérgenos alimentarios. Por ello, es obligatorio informar de manera clara sobre la presencia de alérgenos a lo largo de toda la cadena de comercialización, desde la primera venta hasta el consumidor final.
¿Qué es exactamente un alérgeno? Un alérgeno es una sustancia presente en un alimento que puede provocar una reacción adversa en el sistema inmunitario de algunas personas. Estas reacciones pueden ser leves, como picor o molestias digestivas, pero también pueden llegar a ser graves. Por ello, la correcta identificación de los alérgenos es una cuestión de seguridad alimentaria y de protección de la salud de las personas consumidoras.
Además, los establecimientos que están obligados a contar con un sistema APPCC implantado deben disponer de un plan de alérgenos en el que se describa cómo van a identificar y segregar los productos considerados alérgenos para evitar las contaminaciones cruzadas de los alimentos.
Los alérgenos más habituales asociados a los productos pesqueros son tres: pescados, crustáceos y moluscos. Estos deben identificarse de forma visible en los puntos de venta, ya sea mediante etiquetado, carteles informativos o documentación accesible para la clientela. La presencia de estos avisos no es un detalle menor: puede ser determinante para la salud de las personas con alergias o intolerancias, que necesitan conocer con exactitud lo que están comprando.
Las normas de referencia son el Reglamento (UE) nº 1169/2011y el Real Decreto 126/2015, que establecen que la información sobre alérgenos debe facilitarse al consumidor final, incluyendo a las colectividades, tanto en alimentos envasados como no envasados. Esto implica que en los puntos de venta debe informarse de forma visible y clara; en la restauración también debe comunicarse, ya sea en la carta, mediante cartel o información verbal debidamente documentada; y en las fases previas (lonjas, mayoristas, distribuidores) la información debe acompañar al producto para garantizar la trazabilidad y permitir que el siguiente operador cumpla con su obligación de informar correctamente.
En el caso de las conservas de pescado y marisco, al tratarse de productos envasados, la información sobre alérgenos debe aparecer obligatoriamente en la propia etiqueta. Los alérgenos deben indicarse de forma clara en la lista de ingredientes y destacarse tipográficamente para que sean fácilmente identificables. Así, el consumidor puede saber con precisión si la conserva contiene pescado, crustáceos o moluscos, garantizando una compra más segura e informada.
La declaración de trazas de alérgenos en la industria conservera en España y en la Unión Europea está regulada por la necesidad de garantizar la seguridad alimentaria frente a la posible contaminación cruzada durante el proceso de producción. Aunque la ley obliga a declarar los alérgenos que forman parte de los ingredientes (14 alérgenos de declaración obligatoria), la mención de “trazas” (etiquetado precautorio) es voluntaria, pero debe basarse en un análisis de riesgo riguroso.
Los 14 alérgenos de declaración obligatoria deben destacarse en la lista de ingredientes (claridad, tipo de letra) si están presentes de forma intencionada (por ejemplo, pescado, moluscos, crustáceos, soja en salsas, sulfitos).
Contaminación cruzada (trazas): se produce accidentalmente cuando se comparten líneas de producción, utensilios o áreas de almacenamiento para productos con diferentes alérgenos (por ejemplo, conservas de pescado que pueden contener trazas de moluscos o crustáceos).
Etiquetado precautorio (“Puede contener”): es una mención voluntaria utilizada cuando, a pesar de las buenas prácticas de fabricación, no se puede garantizar la ausencia de un alérgeno. Su uso indiscriminado sin una evaluación de riesgo está desaconsejado, aunque sigue siendo habitual.
Aunque declarar trazas no es obligatorio por ley, el fabricante es responsable de garantizar la seguridad de su producto y de adoptar medidas para evitar contaminaciones accidentales.
Entonces, en la industria conservera: • La declaración de los alérgenos como ingredientes es obligatoria. • La declaración de trazas es voluntaria, pero debe estar justificada. • La responsabilidad de la seguridad es siempre del operador alimentario. • El etiquetado precautorio no exime de responsabilidad si el riesgo no está adecuadamente gestionado.
Esta misma obligación se aplica también a otro tipo de productos transformados, como el pulpo cocido y pasteurizado. Aunque se trate de un producto ya cocinado y sometido a tratamientos de conservación, sigue siendo un molusco y, por tanto, un alérgeno de declaración obligatoria.
Conviene recordar que, además de los alérgenos naturales del pescado y del marisco, en algunos casos pueden emplearse aditivos como los sulfitos, utilizados como conservantes para evitar la melanosis (oscurecimiento) en crustáceos, como por ejemplo el langostino. Cuando esto ocurre, también debe indicarse de manera expresa, ya que los sulfitos son un alérgeno reconocido y pueden provocar reacciones en personas sensibles.
Junto con la información, son imprescindibles las buenas prácticas de manipulación. Una correcta higiene, la limpieza continua de las superficies, la adecuada separación de especies y utensilios, y el control de la temperatura son medidas básicas para evitar contaminaciones cruzadas y garantizar un producto seguro. Esto es especialmente importante en espacios con alta rotación de producto y manipulación constante, como son las lonjas, los puntos de venta, los almacenes y las instalaciones de distribución.
En definitiva, la información sobre alérgenos es una parte esencial de la seguridad alimentaria y también una garantía de transparencia: la obligación directa es hacia el consumidor, pero para que se cumpla, la información debe mantenerse y transmitirse a lo largo de toda la cadena.
Os produtos do mar son saudables, saborosos e forman parte da nosa identidade gastronómica, pero tamén están incluídos entre os alérxenos alimentarios. Por iso, é obrigatorio informar de maneira clara sobre a presenza de alérxenos ao longo de toda a cadea de comercialización, desde a primeira venda ata o consumidor final.
Que é exactamente un alérxeno? Un alérxeno é unha substancia presente nun alimento que pode provocar unha reacción adversa no sistema inmunitario dalgunhas persoas. Estas reaccións poden ser leves, como prurito ou molestias dixestivas, pero tamén poden chegar a ser graves. Por iso, a identificación correcta dos alérxenos é unha cuestión de seguridade alimentaria e de protección da saúde das persoas consumidoras.
Ademais os establecementos que están obrigados a contar cun sistema APPCC implantado deben posuír un plan de alérxenos nos que se describa como van a identificar e segregar os produtos considerados alérxenos para evitar as contaminacións cruzadas dos alimentos.
Os alérxenos máis habituais asociados aos produtos pesqueiros son tres: peixes, crustáceos e moluscos. Estes deben identificarse de forma visible nos puntos de venda, xa sexa mediante etiquetaxe, carteis informativos ou documentación accesible para a clientela. A presenza destes avisos non é un detalle menor: pode ser determinante para a saúde das persoas con alerxias ou intolerancias, que precisan coñecer con exactitude o que están a mercar.
As normas de referencia son o Regulamento (UE) nº 1169/2011 e o Real Decreto 126/2015, que establecen que a información sobre alérxenos debe facilitarse ao consumidor final, incluíndo ás colectividades, tanto en alimentos envasados como non envasados. Isto implica que nos puntos de venda débese informar de forma visible e clara; na restauración tamén debe comunicarse, xa sexa mediante carta, cartel ou información verbal debidamente documentada; e nas fases previas (lonxas, maioristas, distribuidores) a información debe acompañar ao produto para garantir a trazabilidade e permitir que o seguinte operador cumpra coa súa obriga de informar correctamente.
No caso das conservas de peixe e marisco, ao tratarse de produtos envasados, a información sobre alérxenos debe aparecer obrigatoriamente na propia etiqueta. Os alérxenos deben indicarse de forma clara na listaxe de ingredientes e destacarse tipograficamente para que sexan facilmente identificables. Así, o consumidor pode saber con precisión se a conserva contén peixe, crustáceos ou moluscos, garantindo unha compra máis segura e informada.
A declaración de trazas de alérxenos na industria conserveira en España e na Unión Europea está regulada pola necesidade de garantir a seguridade alimentaria fronte á posible contaminación cruzada durante o proceso de produción. Aínda que a lei obriga a declarar os alérxenos que forman parte dos ingredientes (14 alérxenos de declaración obrigatoria), a mención de «trazas» (etiquetaxe precautoria) é voluntaria, pero debe basearse nunha análise de risco rigorosa.
Os 14 Alérxenos de Declaración Obrigatoria deben destacarse na lista de ingredientes (claridade, tipo de letra) se están presentes de forma intencionada (ex. peixe, moluscos, crustáceos, soia en salsas, sulfitos).
Contaminación Cruzada (Trazas): Prodúcese accidentalmente cando se comparten liñas de produción, utensilios ou áreas de almacenamento para produtos con diferentes alérxenos (ex. conservas de peixe que poden conter trazas de moluscos ou crustáceos).
Etiquetaxe Precautoria («Pode conter»): É unha mención voluntaria utilizada cando, a pesar das boas prácticas de fabricación, non se pode garantir a ausencia dun alérxeno. O seu uso indiscriminado sen unha avaliación de risco está desaconsellado, aínda que segue a ser habitual.
Aínda que declarar trazas non é obrigatorio por lei, o fabricante é responsable de garantir a seguridade do seu produto e de adoptar medidas para evitar contaminacións accidentais.
Entón na industria conserveira:
A declaración dos alérxenos como ingredientes é obrigatoria.
A declaración de trazas é voluntaria, pero debe estar xustificada.
A responsabilidade da seguridade é sempre do operador alimentario.
A etiquetaxe precautoria non exime de responsabilidade se o risco non está adecuadamente xestionado.
Esta mesma obriga aplícase tamén a outro tipo de produtos transformados, como o polbo cocido e pasteurizado. Aínda que se trate dun produto xa cociñado e sometido a tratamentos de conservación, segue sendo un molusco e, polo tanto, un alérxeno de declaración obrigatoria.
Cómpre lembrar que, ademais dos alérxenos naturais do peixe e do marisco, nalgúns casos poden empregarse aditivos como os sulfitos, utilizados como conservantes para evitar a melanose (escurecemento) en crustáceos, como por exemplo o lagostino. Cando isto ocorre, tamén debe indicarse de maneira expresa, xa que os sulfitos son un alérxeno recoñecido e poden provocar reaccións en persoas sensibles.
Xunto coa información, son imprescindibles as boas prácticas de manipulación. Unha correcta hixiene, a limpeza continua das superficies, a separación adecuada de especies e utensilios, e o control da temperatura son medidas básicas para evitar contaminacións cruzadas e garantir un produto seguro. Isto é especialmente importante en espazos con alta rotación de produto e manipulación constante, como son as lonxas, os puntos de venda, os almacéns e instalacións de distribución.
En definitiva, a información sobre alérxenos é unha parte esencial da seguridade alimentaria e tamén unha garantía de transparencia: a obriga directa é cara ao consumidor, pero para que se cumpra, a información debe manterse e transmitirse ao longo de toda a cadea.
El próximo 12 de febrero se abrirá el plazo para que las empresas de comercialización de productos del mar puedan solicitar su participación como coexpositoras en las ferias profesionales a las que acudirá la Consellería do Mar durante el segundo semestre del año. Se trata de una convocatoria orientada a facilitar la presencia del sector gallego en eventos de referencia, tanto a nivel nacional como internacional, en los que dar a conocer la calidad, diversidad y trazabilidad de los pescados y mariscos de Galicia.
La participación en estas ferias supone una oportunidad para reforzar la visibilidad de los productos del mar gallegos, establecer contacto directo con compradores, distribuidores y profesionales del sector, así como explorar nuevas oportunidades comerciales y conocer las tendencias del mercado. La presencia conjunta bajo el paraguas institucional de la Consellería do Mar permite, además, optimizar recursos y proyectar una imagen común del sector.
Las empresas interesadas podrán consultar la relación de ferias previstas y tramitar su solicitud a través de Feimar, la plataforma habilitada para la gestión de las inscripciones. Desde esta herramienta se centraliza toda la información relativa a los eventos, los requisitos de participación y los plazos.
Ya conocemos a las personas ganadoras del sorteo Experiencia pescadeRías, una iniciativa con la que quisimos acercar al público el valor de la pesca artesanal gallega y de los productos certificados por la marca pescadeRías de onde se non?. Las personas premiadas son Miriam García Pouso y Xurxo García Castro, que podrán disfrutar de la experiencia junto a una persona acompañante de su elección.
La actividad está prevista para el próximo 18 de febrero, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan. El programa incluye la visita a una zona de marisqueo, al Puerto de Tragove y a las empresas certificadas Porto de Cambados S.L. y Real Conservera Española S.L., donde tendrá lugar una cata de conservas gallegas.
Agradecemos la alta participación y el interés mostrado por conocer el origen, la calidad y la trazabilidad de nuestros pescados y mariscos.