Innovar hoy para nutrir mañana: la pesca artesanal gallega ante los retos de la alimentación
Cada 16 de octubre celebramos el Día Mundial de la Alimentación, que este año lleva por lema «Innovar hoy para nutrir mañana». La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) destaca la importancia de combinar los avances científicos y tecnológicos con los conocimientos y la experiencia de las personas que producen, transforman y consumen nuestros alimentos.
La pesca artesanal gallega tiene mucho que aportar a este desafío. La innovación en toda la cadena, desde la captura hasta el consumo, permite aprovechar mejor los recursos marinos, reducir el impacto ambiental y avanzar hacia una alimentación más saludable y sostenible.
Innovar del mar a la mesa
La innovación no consiste solo en incorporar nuevas tecnologías. También significa mejorar procesos, compartir conocimientos y encontrar soluciones que respondan a las necesidades del sector y de la sociedad.
En el proceso de pesca, las nuevas herramientas permiten optimizar los tiempos de localización de las capturas, mejorar la eficiencia energética y reducir el impacto ambiental de la actividad.
En la conservación y transformación, los avances en la refrigeración, el envasado y las técnicas de elaboración ayudan a preservar la frescura y la calidad de los productos, prolongar su vida útil y reducir las pérdidas alimentarias. También permiten desarrollar nuevas presentaciones y aprovechar especies y partes del pescado menos valoradas. La transformación de descartes y subproductos pesqueros es otro de los retos importantes de la cadena mar-industria.
En la comercialización, la digitalización y los sistemas de trazabilidad facilitan el acceso a los mercados y aportan información sobre la procedencia de los productos.
En los sistemas de control y seguridad alimentaria, la incorporación de nuevas tecnologías permite mejorar la vigilancia de las condiciones sanitarias, detectar riesgos y reforzar la trazabilidad de los productos. Los avances en los métodos de análisis, la monitorización de la cadena de frío y los sistemas de alerta temprana contribuyen a prevenir incidencias y garantizar que los pescados y mariscos lleguen al consumidor con todas las garantías de seguridad alimentaria.
Alimentar el futuro es una tarea compartida
Como recuerda la FAO, transformar los sistemas alimentarios requiere la colaboración de toda la sociedad. Profesionales del mar, empresas, centros de investigación, administraciones y personas consumidoras desempeñan un papel esencial.
La innovación también debe contribuir a crear oportunidades para las mujeres y la juventud, fortalecer las comunidades costeras y hacer más accesibles los avances científicos y tecnológicos.
Alimentar a las futuras generaciones comienza con las decisiones que tomamos hoy: cómo pescamos, cómo transformamos, cómo comercializamos y también cómo compramos, cocinamos y consumimos los productos de nuestro mar.